Bienvenida
La historia del primer instituto misionero femenino italiano comienza con el significativo nombre que le dio el propio fundador, monseñor Daniele Comboni. A las hermanas de su instituto quiso llamarlas “Pías Madres de la Negritud”.
Este nombre es indicativo del propio carisma que están llamadas a concretar en su vida, como mujeres del Evangelio, Madres de la humanidad, capaces por tanto de acoger en su corazón las alegrías y los dolores de los pueblos con los que están llamadas a compartir su vida, guardianas de los más débiles comprometidas constantemente en respetar, preservar y hacer crecer la vida… Mujeres tiernas y fuertes que saben estar al pie de la Cruz junto a María, la mujer por excelencia, que acompañó a su Hijo hasta el último aliento de vida de su realización…
Este nombre nos invita a reflexionar sobre el Buen Pastor, el que va en busca de las ovejas perdidas, el que lleva sobre sus hombros a cada una de sus criaturas y les transmite su Amor de Padre-Madre y con ternura las guarda, las busca cuando se pierden y las devuelve al redil.
Cada Fundador está fascinado por la unidad-comunión de los doce en torno a Jesús, por la unión que caracterizó a la primera comunidad de Jerusalén. Cada uno de los que dan vida a una comunidad ha tratado de reproducir ese modelo evangélico para formar un solo corazón y una sola alma, gozando de la presencia del Señor entre ellos. (Cf. Perfectae Caritatis, 15).
Temas del Curso
- Lo inicios
- Memoria y Profecia
- Expanción in Africa
- Una misión sin fronteras
- En la misma barca
- Una promesa que continua